Innovación

CIENCIA

ileón.com

Ciencia

Un científico leonés descubre el antimoneno, nuevo material para los dispositivos del futuro

ileon.com / agencia Sinc | 20/09/2016 – 14:01h.

Pablo Ares, de Ponferrada, destaca la importancia del hallazgo de este material bidimensional derivado del antimonio por su estabilidad en condiciones ambiente -e incluso sumergido en agua- y su estructura electrónica con un gap adecuado para aplicaciones optoelectrónicas.

http://www.ileon.com/ciencia/066422/un-cientifico-leones-descubre-el-antimoneno-nuevo-material-para-los-dispositivos-del-futuro

Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Instituto de Física de la Materia Condensada (IFIMAC) y el Instituto IMDEA Nanociencia han conseguido aislar por primera vez un material bidimensional denominado antimoneno, un nuevo alótropo o estructura molecular del antimonio formado por una lámina de un átomo de espesor.

El trabajo, publicado en Advanced Materials, demuestra la estabilidad del antimoneno no solo en condiciones ambiente, sino incluso sumergido en agua.

“Numerosos cálculos teóricos previos, así como los nuevos realizados en nuestro trabajo en los que se simulan condiciones atmosféricas, predicen la existencia de un gap electrónico que indicaría que este nuevo material sería adecuado para aplicaciones electrónicas”, afirma Pablo Ares, investigador leonés de la UAM y primer firmante del trabajo.

El antimoneno es probablemente uno de los miembros más atractivos de la comunidad de materiales bidimensionales

“Estos resultados abren la puerta a un nuevo campo de estudio en antimoneno, probablemente uno de los miembros más atractivos de la comunidad de materiales bidimensionales”, añade el investigador.

Hasta la fecha, solo se habían aislado de forma micromecánica dos variedades bidimensionales formadas por un solo elemento: el grafeno y el fosforeno.

Materiales bidimensionales y gap electrónico

El extraordinario éxito del grafeno y sus numerosas aplicaciones potenciales han originado la aparición de una nueva familia de materiales bidimensionales. Sin embargo, a pesar de sus muchas virtudes, el grafeno también tiene algunos inconvenientes.

Uno de ellos es que no tiene gap electrónico, característico de los semiconductores, lo que limita su uso en algunas aplicaciones. Otro material que está generando muchas expectativas en su forma bidimensional es el fósforo negro, una variedad laminar del fósforo, ya que presenta un valor de gap adecuado para dichas aplicaciones. Sin embargo, el fósforo negro manifiesta una gran reactividad en condiciones ambientales.

“Las láminas de este material son higroscópicas, es decir, tienden a absorber agua de la humedad del aire. El contacto con el agua absorbida degrada el fósforo negro, cambiando sus propiedades tanto morfológicas como eléctricas en periodos de tan sólo unas pocas horas”, explica Ares.

El antimonio, elemento que se encuentra situado por debajo del fósforo en el mismo grupo del sistema periódico, presenta un tono brillante gris plateado y una estructura laminar con similitudes a la del fósforo negro, pero no resulta ser higroscópico en su forma más habitual. Estudios teóricos apuntan a que el antimoneno posee una estructura electrónica con un gap que también es parecido al del fósforo negro, adecuado para aplicaciones optoelectrónicas.

Como han demostrado los investigadores de la UAM, se pueden aislar láminas de antimonio de unos pocos átomos de espesor, llegando incluso hasta láminas de una sola capa atómica que son estables en condiciones ambiente. Este es solo el comienzo. Todavía queda mucho trabajo para que este material pueda aparecer en futuros dispositivos electrónicos.

NÚMEROS 1

Científicos excelentes

Diez investigadores de la ULE están en la lista de los más relevantes de España, un ránking que mide el impacto de sus publicaciones

http://www.diariodeleon.es/noticias/leon/cientificos-excelentes_1041079.html

CARMEN TAPIA | LEÓN
25/01/2016

Noticias relacionadas

Diez investigadores de la Universidad de León aparecen en el webcindario, una página elaborada por Fecylt (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) que mide el nivel h, un indicador que evalua el impacto de las investigaciones científicas. El impacto se mide por el número de veces que un científico es citado por sus colegas una vez publicada su investigación. Aunque puede haber más, el webcindario de 2015 cerró con el nombre de diez científicos que trabajan en la Universidad de León, siete en el campo de investigación de la Agricultura y Veterinaria, uno en Biología, uno en el área de Ciencias de la Salud y uno en Ingeniería. En la lista aparecen Secundino López, Juan José Arranz, Carlos Gonzalo Abascal, María José Ranilla, Reyes Tárrega, Juan Antonio Carriedo González, Luis Fernando de la Fuente, Juan Francisco Martín Martín, Luis Anel Rodríguez y Antonio Morán. Aunque su trabajo no se desarrolla en León, el científico leonés Carlos Martínez aparece en el primer puesto de la lista por Madrid en el campo de Ciencias de la Salud.

El índice h es un indicador de impacto y productividad en investigación propuesto por Hirsch (EE.UU., 2005) que está aceptado por la comunidad científica. La lista se hace con los autores que tienen un mayor número de citas (índice h) de sus trabajos publicados (artículos) a nivel mundial, teniendo en cuenta el campo en que trabajan para corregir las diferencias existentes entre los distintos campos. El índice Fh de investigador pondera el índice h individual con la media de los índices h de otros investigadores de la base de datos.

Deja un comentario